Hago esta introducción para hablaros de un pequeño detalle que me pasó. Nada más tomar posesión de mi cama lo primero que me llamó la atención fue la presencia de un crucifijo presidiendo la habitación. En ese momento había otra persona en la otra cama y no quise sacar el tema. Hablar con él del crucifijo era ponerle en la incomodidad de, si es que era creyente, tener que admitir que ese símbolo religioso no debería estar ahí. Al día siguiente dieron el alta a mi compañero de habitación. Aproveché ese momento para esconder el crucifijo en el armario.
Poco más tarde trasladaron a otro paciente a mi habitación. Estoy seguro de que aunque fuera creyente no sintió ninguna incomodidad ante la ausencia de crucifijos. Es más, seguro que no pensó en ello: pues no había cruz a la vista, no hubo que pensar en ella. Si efectivamente él era creyente, o de los “muy creyentes”, es probable que llevara alguna cruz al cuello, o algún otro símbolo religioso en su cartera. Porque ese es el lugar donde deben estar los símbolos religiosos ¿no os parece?
Pero NO, no es así. Todavía tenemos que estar a estas alturas peleando para conseguir que la religión, que en este país es sobre todo la Iglesia Católica, abandone su imbricación con el estado y lo público (en el sentido de administración) y se desarrolle en el ámbito de lo privado, y en todo caso de la celebración de lo privado en público, pero sin ningún apoyo por parte del estado ni de los representantes políticos cuando actúan como tales.

Así pues, lo peor no es el crucifijo en las habitaciones de los hospitales públicos. Y si me apuráis, ni siquiera la presencia de autoridades políticas en los actos religiosos; en todo caso, esto es una muestra de lo que hay. Lo peor es lo que pasa, LO QUE TODAVÍA ESTÁ PASANDO, en la educación, EN LOS COLEGIOS PÚBLICOS.
Es una barbaridad absoluta que al día de hoy se esté enseñando como una asignatura más la tontería de que hubo un dios que creo el mundo en 7 días, y que sacó a la mujer de una costilla de Adán. Si alguien quiere enseñar eso a sus hijos que lo haga en casa. No se puede permitir decir semejante estupidez en el interior de un edificio destinado a la formación académica. Como muy bien queda expresado en una noticia aparecida en El País el día 6/12/2008, ¿cómo podemos esperar que conjugue un niño eso de los 7 días y la costilla con lo que se le enseña en la clase de ciencias naturales?
Os pongo aquí parte del texto de esa noticia porque me parece muy clarificador:
Virginia, una alumna de sexto de Primaria de un colegio concertado de Madrid, tiene ideas propias sobre el origen del hombre. "Al principio no había nada", narra esta niña, hija de profesionales liberales de creencias católicas. "Entonces se produjo el Big Bang. Y en ese momento apareció Dios. Primero creó al hombre y de su costilla, a la mujer. Los puso arriba. Creó después a los monos y los puso abajo. La teoría de Darwin dice que los monos evolucionaron hasta alcanzar al hombre. Se juntaron y hasta hoy".
Esta niña intenta conciliar desde sus 12 años las dos explicaciones opuestas que recibe en el colegio sobre el origen del universo. Por un lado, estudia en clase de religión católica la creación como la narra el Génesis. El profesor se basa en el libro de texto de la editorial Edebé, una de las más populares del sistema educativo. Por otro, atiende a la explicación sobre la evolución de las especies en clase de conocimiento del medio. No sabe cuál de las dos versiones es la verdadera y las armoniza como puede.
Pero Virginia, si no aclara conceptos, suspenderá la asignatura que no es opcional, la de ciencias. Por esta razón son muchas las voces que piden que las doctrinas confesionales salgan de las aulas. Entre ellas la del teólogo y profesor de religión Luis Guridi, fundador de la Asociación Nacional de Profesores de Religión, que agrupa a enseñantes de signo progresista. "Muchos profesores no se creen lo que están enseñando. Pero no se atreven a cuestionarlo. Y generan tremendas confusiones en el alumnado. Es lamentable porque estamos hablando de niños".
Creo que los enseñantes (y alguno habrá que lea este blog), tienen un papel importantísimo en el cambio de la mentalidad y de los comportamientos en relación con lo religioso. Lo primero que hay que hacer es reivindicar la laicidad total en la educación pública. Luego se andará el resto del camino, que sin duda es largo.
Quiero dejaros aquí el enlace a un blog llamado Escuela Laica en Córdoba.
También un enlace a la página web de Europa Laica
En esta página se hacen eco, entre otras noticias, de la celebración el pasado 24 de enero de la V Jornada Laicista. Y para que comprobéis que hay “políticos” y “políticas” sabed que mientras José Masa Díaz, alcalde de Izquierda Unida en el ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, participó y presidió la celebración en su municipio de esta V Jornada Laicista, nuestra Rosa (de tantas espinas) no deja de participar y/o presidir actos religiosos como el ya mencionado del nombramiento del Arzobispo de Sevilla y tantos otros (en Semana Santa, romerías, etc), ni deja de poner nombres de curas en nuestro callejero eliminando otros de tanta solera como era el de “La Paja”.
En fin, ¿tenemos lo que nos merecemos? ¿Cuándo nos libraremos de esta cruz?
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Quizás os hayáis fijado que desde hace unos días he emplazado en la zona de la derecha de este blog un enlace a una campaña sobre la Separación Iglesia-Estado (en la web de laicismo.org). Parece que provisionalmente no funciona. Voy a esperar unos días para ver si se soluciona. Si funcionara, podéis suscribirla si estáis de acuerdo con ella.